
La IA en las compras B2B: el vértigo del vendedor
El otro día me pillé haciendo algo que dibuja a la perfección el futuro de las ventas B2B, aunque hace sólo uno poquitos años hubiera parecido un comportamiento de ciencia ficción. Estaba buscando unos «casquitos» nuevos para aislarme del ruido y oír música mientras trabajo, pero esta vez mi forma de hacer era distinta porque no entré en GOOGLE para bucear entre pestañas de reviews patrocinadas, ni me dejé seducir por un anuncio visualmente impactante: abrí el navegador COMET de PERPLEXITY.

Le pedí explícitamente que filtrase por auriculares con cancelación de ruido activa, rango de frecuencia y, lo más crítico para mi bolsillo… el precio; en cuestión de segundos, el motor de respuesta me escupió varias opciones muy precisas.
Y entonces, sentí el vértigo, porque si tú o yo (que vivimos de esto) estamos ejecutando una transacción de 200€ así, usando un modelo de lenguaje para filtrar el ruido cognitivo y emocional… ¿qué te hace pensar que el director de compras de una multinacional no va a emplear un Agente de IA para optimizar una adquisición B2B de 50.000 euros potenciales?

Ahí es donde nos topamos de bruces con la Comoditización Algorítmica. Estamos entrando en un terreno donde se estima que estos agentes influirán en miles de millones de dólares en ventas B2B a nivel global durante la próxima década, y tengo claro que al bot que toma las decisiones preliminares no le importa absolutamente nada lo inspiradora que sea nuestra misión corporativa o los valores que colgamos en la pared.
¿Por qué tu estrategia de ventas actual, centrada en la relación humana, es invisible para una IA?
Como consultor que lleva más de veinte años bregando en las trincheras del marketing online, soy muy consciente de que la única constante en este oficio es el cambio. He visto a GOOGLE modificar y actualizar su algoritmo picomil veces y, si algo he aprendido, es que mi trabajo no va solo de aplicar técnicas, sino de adaptarse y traducir ese caos de algoritmos en algo que impulse el negocio de verdad.
Se me da bien la venta, lo reconozco sin falsa modestia, y de hecho el 40% de mis clientes son agencias que me contratan precisamente para actuar como su «punta de lanza» en momentos críticos. Necesitan un perfil responsable y especialista que se ponga la camiseta de su marca y defienda técnicamente un proyecto de posicionamiento ante un cliente final. Sus equipos internos a veces se pierden en métricas de vanidad, y me necesitan a mí para explicarle al cliente cómo eso se traduce en facturación, porque al final del día, eso es lo único que importa.
En esas reuniones presenciales o por videoconferencia, juego mis cartas habituales: la empatía, la confianza, la lectura del lenguaje no verbal y el saber estar. Es un baile humano, una negociación basada en la química interpersonal donde actúo como brújula en medio de tanta palabrería técnica.
Pero ahora te invito a un ejercicio de imaginación un poco incómodo, sobre todo si quieres entender hacia dónde va el mercado. Visualiza que al otro lado de la mesa no hay un gerente al que pueda invitar a un café o con el que comentar el partido del domingo, sino que hay un software de aprovisionamiento autónomo.
- A ese bot no le puedo caer bien por muy simpático que me ponga.
- No le puedo contar una anécdota graciosa para romper el hielo.
- No le afectan mis silencios dramáticos ni mi tono de voz tranquilizador.
Ese agente digital sólo quiere una cosa: datos estructurados.
El abismo de la madurez digital (o el cliente del Excel)
El drama se intensifica cuando bajamos al barro de la operativa diaria y miramos lo que hay detrás del negocio web. Si mañana un Agente de IA intenta «rastrear» nuestra infraestructura digital para evaluarnos como proveedores, la mayoría de las pymes —y muchas grandes empresas— no pasan el corte de elegibilidad.

¿Cómo ¡#$@!% va a interpretar una Inteligencia Artificial tu propuesta de valor si tu ecosistema de datos es un archivo guardado en el escritorio con el nombre
facturas_final_definitivo_v2.xls?Para un comprador algorítmico, esa información es materia oscura; no es legible, no es indexable y, por tanto, no sirve para ayudar a la toma de decisiones. Yo puedo obsesionarme con tus gráficas y optimizar tu web hasta donde se pueda, pero si la base de datos es un caos, ni la mejor estrategia del mundo nos salvará de la invisibilidad.
¿De qué manera la estrategia del CTA tipo «Solicita presupuesto» te elimina automáticamente de la consideración de un Agente de IA?
Y otra cosa más, llevo tiempo notando una fricción enorme que se nos viene encima de manera silenciosa, y me refiero a la práctica habitual del gatekeeping de precios.
Si nuestra estrategia comercial se basa en el clásico botón de «Solicita presupuesto» —ese muro opaco que levantamos para capturar el lead—, tengo una mala noticia: para un Agente de IA, simplemente no existes. Y ojo, he dicho nuestra porque yo me incluyo (no es fácil presupuestar SEO, al menos -en mi caso- no tengo una tarifa fija y presupuesto por proyectos: mercados más o menos competidos, sitios web más o menos complejos así como más o menos o nada optimizados que lo tienen todo por hacer. Insisto… no me resulta fácil presupuestar SEO).
Sé que el algoritmo va a priorizar la eficiencia y la inmediatez, así que si su instrucción es buscar «Consultoría SEO precio hora» y presentamos sólo un formulario donde se le solicita contacto humano, el bot interpreta eso como fricción y latencia.
El resultado es que te descarta en milisegundos y se va con el competidor que practica la Transparencia Radical, aquel que expone sus tarifas o, al menos, sus rangos de precios de forma legible para los buscadores.

Estamos pasando de una era donde el objetivo era persuadir a personas, a una donde la prioridad es alimentar máquinas con información de alta calidad y usabilidad técnica; entender este cambio de paradigma es vital, porque así es como se dibuja el futuro de las ventas B2B.
¿Cómo están moldeando los Agentes de IA el futuro de las ventas B2B?
Para que visualices mejor este cambio de paradigma, he preparado esta tabla sobre cómo cambian las reglas del juego entre nosotros y las máquinas:
| Variable | Venta Humana (Tradicional) | Venta a Agentes de IA (Nuevo Estándar) |
| Factor de Confianza | Relación personal, feeling, reputación boca a boca. | Datos verificables, certificaciones digitales, SLAs auditables. |
| Presentación del Precio | Oculto tras solicitud («Hablemos»). | Visible, estructurado (JSON-LD), dinámico. |
| Formato de la Info | PDFs bonitos, Webs corporativas, Dossiers. | APIs, bases de datos accesibles, Schema.org. |
| Ciclo de Venta | Largo, múltiples reuniones, persuasión emocional. | Instantáneo, basado en filtrado de parámetros técnicos. |
| Tu Rol | «Encantador de serpientes», cerrador. | Arquitecto de información, facilitador de datos. |
¿Está tu modelo de ventas preparado para competir basándose en datos y eficiencia, en lugar de en la relación y la emoción?
¿Significa esto que nos vamos todos al paro o que mi trabajo ha dejado de tener sentido? No (espero que no, porque sinceramente me gusta lo que hago y disfruto del trato con la gente), pero nuestro rol debe mutar obligatoriamente.
Si la IA se va a encargar de la criba lógica y de la preselección de proveedores, nosotros tenemos que dejar de ser simples «cerradores» para convertirnos en Arquitectos de Parámetros. Nuestra nueva misión tiene dos vertientes críticas que exigen un cambio de mentalidad y huir de las soluciones enlatadas que ya no sirven para nadie.
¿Qué implica adoptar la «Transparencia Radical» y cómo te permite competir en la era algorítmica del futuro de las ventas B2B?
- «API-ficar» el valor: Tenemos que estructurar nuestro portafolio de servicios, porque ya no basta con decir «somos rápidos», sino que hay que mostrar el uptime en tiempo real; no basta con decir «somos económicos», hay que permitir que el precio sea rastreable.
- Transparencia Inversa: Históricamente, en ventas B2B, la información era poder y cuanto menos supiera el cliente de entrada, más margen tenías para negociar; ahora es al revés: tienes que soltar toda la información para poder siquiera entrar en la sala de evaluación.
Sé que da vértigo (a mí me lo da), por esa sensación de que nos volvemos commodities en una lista procesada por una red neuronal. Pero la alternativa es quedarse «fuera de juego», volverse invisible para los nuevos compradores que están llegando.
Y ahora te paso el balón a ti, porque este es el tipo de debate que me gusta tener con un café en la mano (aunque sea virtual). Si mañana, no en diez años, sino mañana, un Agente de IA hace la compra B2B en tu sector y filtra estrictamente por «Precio Visible» frente a «Contactar ventas», ¿qué pasa con tu empresa?
Seamos honestos: a esa IA no le importa nuestro «propósito de marca», no se emociona con nuestra narrativa inspiradora y no tiene tiempo para que la invitemos a comer. Estamos entrando en la era de la Comoditización Algorítmica, donde la duda que me corroe es si estamos listos para dejar de esconder las tarifas y competir por pura eficiencia, o si seguimos creyendo ingenuamente que la «confianza» es imposible de automatizar.
Lectura recomendada sobre Agentes de IA
Si este artículo sobre el futuro de las ventas B2B te ha generado curiosidad sobre cómo operan realmente estos nuevos compradores, el libro «The Agentic AI Bible» es el siguiente paso lógico. Se trata de una guía actualizada sobre los agentes de IA autónomos y orientados a objetivos, perfecta para entender la arquitectura y el «razonamiento» de la tecnología que está redefiniendo el mercado B2B.
¿Tu modelo de ventas soporta un comprador que no tiene corazón? Cuéntame en los comentarios si ves esto del futuro de las ventas B2B como una película de terror o como una oportunidad para limpiar el mercado de humo; me interesa mucho saber tu postura.